Este Blog quiere servir de medio de difusión de las actividades de la

“ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL MAIMONA”, así como los frutos de los trabajos de investigación y análisis presentados en las

JORNADAS DE HISTORIA DE LOS SANTOS DE MAIMONA Y LA ORDEN DE SANTIAGO, celebradas en esta Villa de Los Santos de Maimona, que en este año, 2012, han cumplido su IV edición.

TRADUCTOR/ TRADUTOR/ TRANSLATOR/ TRADUCTEUR/ TRADUZIONE/ ÜBERSETZER/

miércoles, 25 de enero de 2012

MAIMONA DE IDA Y VUELTA: ALGUNAS PISTAS PARA LA INVESTIGACIÓN DEL ORIGEN DEL NOMBRE MÁS ANTIGUO DE LOS SANTOS DE MAIMONA

Alejandro Hernández Renner.

(Fundación Maimona)

    Resumen:         El presente trabajo pretende recopilar algunas hipótesis acerca del origen posible del nombre “Maimona”. Se quiere compartir con futuros investigadores unas cuentas ideas orientativas basadas en la actualidad en ciertos indicios que carecen aún de una base documental sólida, pero pudieran (creemos) ser útiles para iniciar líneas de investigación más consistentes y sistemáticas desde un punto de partida más concreto de los que hasta la fecha se han venido apuntando. En concreto, estos indicios nos hablan de una posible conexión histórica entre Los Santos de Maimona y el Norte de África, y están basados en experiencias personales casuales, una pequeña documentación y algunos rastros relacionales localizados a través de Internet. Con toda modestia, el autor pretende únicamente aportar pistas que aún carecen de rigor científico, pero son sin embargo tremendamente evocadoras, y formular algunas hipótesis que inciden en una cuestión no menos evocadora.

Palabras clave: toponimia, África, Astarte, Mimouna.




Los Santos de Maimona en la historia,
Los Santos de Maimona, 2009,
Fundación Maimona, págs. 289-310.
ISBN: 978-84-613-0001-3



0. INTRODUCCIÓN:

El presente trabajo pretende recopilar algunas hipótesis acerca del origen posible del nombre “Maimona”. Se quiere compartir con futuros investigadores unas cuantas ideas orientativas basadas en la actualidad en ciertos indicios que carecen aún de una base documental sólida, pero pudieran (creo) ser útiles para iniciar líneas de investigación más consistentes y sistemáticas desde un punto de partida más concreto de los que hasta la fecha se han venido apuntando. En concreto, estos indicios nos hablan de una posible conexión histórica entre Los Santos de Maimona y el Norte de África, y están basados en experiencias personales casuales, una pequeña documentación y algunos rastros relacionales localizados a través de Internet. Con toda modestia, el autor pretende únicamente aportar pistas que aún carecen de rigor científico, pero son sin embargo tremendamente evocadoras, y formular algunas hipótesis que inciden en una cuestión no menos evocadora: ¿viajó el nombre de Maimona en una época histórica imprecisa en algún momento de la Alta Edad Media, o incluso anterior, entre el Sur de la Península Ibérica y el Norte africano?; y si lo hizo, ¿fue éste un viaje de Sur a Norte, de Norte a Sur, o como se dice de algunos cantes flamencos que traspasaron el Atlántico, acaso un viaje de ida y vuelta?    


1. HISTORIA DE UNA CASUALIDAD:

En el mes de mayo de 2007 participé como experto en desarrollo local en una misión de evaluación realizada por la Fundación DARA [1].  DARA  es una importante organización independiente, sin ánimo de lucro, comprometida con la mejora de la calidad de la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria a través de la evaluación, creada por Diego Hidalgo Schnur y dirigida por Silvia Hidalgo Turullols, con sede en Madrid y autora del Índice mundial de Respuesta Humanitaria (HRI), que ha sido presentado por Kofi Annan. La misión tenía por objetivo evaluar ciertos proyectos financiados por la cooperación española en el Norte de Marruecos, concretamente en la provincia de Alhucemas (Al-Hoceima en árabe). En esta zona bereber, alejada de los centros administrativos y de poder del país, se concentra una enorme riqueza histórica, oculta tras la pobreza y el atraso que sufre, por razones políticas, un amplia área que se caracteriza por haber opuesto resistencia a la dinastía reinante en Marruecos durante los últimos decenios.

El Rif,  compuesto de varias provincias donde las montañas vienen a morir al Mediterráneo, es en general donde está más viva la cultura bereber, considerada generalmente la más autóctona de Marruecos, dotada de un idioma distinto del árabe. A pesar de ser la lengua bereber o Tamazight una lengua esencialmente de tradición oral, los Bereberes poseen desde hace al menos 2.500 años su propio sistema de escritura llamado "líbico-bereber" (tifinagh en bereber). En la actualidad este alfabeto arcaico es aún utilizado por los Tuaregs, pero son el alfabeto latino con algunas modificaciones o el alfabeto árabe los más utilizados. El  Tamazight se habla en toda la cuenca mediterránea africana, y en otros países como Mali, Níger, Nigeria o Burkina Fasso.

El idioma bereber ha estado en contacto con numerosas lenguas desde la antigüedad: el púnico en un principio, con Cartago (fundada en el 814 a.c.) y otras lenguas fenicias; con el latín durante los siglos de dominación del imperio romano y el periodo cristiano; el árabe, desde su conquista del norte de África y la islamización de los bereberes (desde principios del S. XVIII) por los árabes; el español o el francés durante la colonización por parte de estos estados. Pero es sin duda el árabe, después de trece siglos de relación, quien está más presente en todos los dialectos, especialmente en el léxico[2].

Parte de los proyectos en cuya evaluación participé consistía en mejoras dentro del Parque Nacional de Alhucemas, creado en 2004 (por cierto, alhucema significa espliego o lavanda: lavanda angustifolia). Una de estas mejoras era el adecuamiento, para fines turísticos, de varios senderos que comunican los puntos más destacados de este hermosísimo espacio natural. La ruta que recorre la parte marina del parque lleva al morabito de la Lalla Mimouna.        

Un morabito (del árabe مُرابِط murābiṭ, también llamado مربوط marbūṭ) es, según la definición de la Wikipedia[3], en algunos países musulmanes, una persona considerada especialmente pía a la que popularmente se atribuye cierta santidad. La misma palabra designa, por extensión, bien al lugar donde vive un morabito (una especie de ermita), situada en despoblado, o a la tumba de un personaje de estas características, que es objeto de veneración popular. El culto a los morabitos suele denominarse, en español, morabitismo o marabutismo (término este último tomado del francés maraboutisme).

La parcela de terreno que ocupa es variable según los sitios, pero la vegetación queda inalterada por el rigor y el respeto al lugar sagrado. Los morabitos siempre se ligan a puntos de agua, ya sean pozos, riachuelos, ramblas o fuentes, casi siempre en lugares altos y se ofrece la oportunidad de ser enterrado junto al santo, por lo que casi siempre podemos hallar un pequeño cementerio en el entorno. Un árbol sagrado al menos preside igualmente el lugar, sobre el que se cuelgan dádivas y prendas relacionadas con la intimidad de los fieles que las depositan. El mawsim o musem (الموسم), fiesta o ritual del santón, se celebra una vez al año y a él acuden fieles de lugares en ocasiones muy lejanos.

El fenómeno de los morabitos es típico de los países del Magreb, y probablemente esté relacionado con formas de culto religioso anteriores al islam, así como con cultos semejantes en la orilla opuesta del Mediterráneo, dispensados a santos católicos. Como en este último caso, los morabitos otorgan la bendición de Dios a las poblaciones colocadas bajo su protección y a quienes peregrinan o acuden en romería a sus tumbas. A pesar de tratarse de un fenómeno muy extendido, una lectura rigurosa del dogma islámico sería en principio contraria al morabitismo, ya que el islam prohíbe toda mediación entre el creyente y Dios (es decir, que no hay musulmanes más "cercanos" a Dios que otros) y prohíbe asimismo el culto a cualquier persona u objeto distinto del Dios único.

De la definición anterior me interesa retener que el morabito es un lugar “especie de ermita, ligado a un punto de agua, casi siempre en lugares altos, donde se encuentra un árbol sagrado, donde se celebra una fiesta al menos una vez al año, y relacionado con formas de culto religioso anteriores al islam, así como con cultos semejantes en la orilla opuesta del Mediterráneo, dispensados a santos católicos”. Estos son elementos que resultan familiares, no cabe duda. Pero retomo ahora el curso de la historia. Cualquiera relacionado con Los Santos de Maimona puede imaginar el respingo que dí al oír que un camino llevaba al morabito de la Lalla Mimouna. De vuelta a Alhucemas, pedí a nuestros guías que me dijeran por favor todo lo que supieran sobre la Mimouna. Lalla, me explicaron, es un tratamiento reservado a las princesas, algo así como “Su Alteza”, o “Señora”. Los bereberes tenían conciencia de que éste no era el único lugar con ese nombre, pero la tradición local mencionaba que  el de Alhucemas era el sitio en que había vivido o sido enterrada Lalla Mimouna. Pero, ¿quién era esta princesa?

Según me contaron la princesa nació en la costa atlántica, en algún sitio cerca de Rabat, y huyó de aquella parte de Marruecos huyendo de graves revueltas y guerras para llegar, sola, a la costa mediterránea. Allí estuvo vagando, desolada, durante mucho tiempo, preguntando a Dios el por qué de su desgracia. Un día apareció un capitán musulmán (Mimouna aún no era creyente), y se prendó de ella. Quiso enseñar a Mimouna a rezar a Alá, y después debió partir en un barco. Lalla Mimouna le vio partir y sintió la angustia de no haber aprendido, y esta angustia la llevó a volar por encima de los mares y llegar a la cubierta del barco, y allí imploró al capitán “Por favor, enséñame a rezar, no sé cómo debo hablar con Dios. El Capitán, maravillado por el hecho, le dijo Mimouna, habla con Dios como quieras, tú ya sabes cómo hacerlo mejor que yo.

Mimouna princesa, santa, maga... Cuando les enseñé mi tarjeta de visita con el nombre de Fundación Maimona, mis compañeros marroquíes se sorprendieron casi tanto como yo me había asombrado al oír aquel nombre y aquella historia. Antes de volver a España, me proporcionaron un texto escrito en árabe por un profesor de historia del Instituto de Alhucemas. Este texto hablaba de figuras locales relevantes y estaba destinado a ayudar en la interpretación del contexto histórico del parque nacional. En él se incluye la historia de la Lalla Mimouna.

Las últimas dos cosas relevantes que aprendí en Alhucemas fueron las siguientes. Al preguntar de dónde provenían los grupos de niños rubios y pelirrojos que estaba viendo salir del colegio, me explicaron que la población está compuesta históricamente de mucha razas, unas de origen mediterráneo y otras subsaharianas, al punto de que el famoso corsario Barbarroja habría tenido refugio por allí. Lo segundo que me sorprendió mucho fue descubrir que el cementerio de Alhucemas ha servido durante cientos de años como enterramiento de cristianos, musulmanes y ¡judíos! En proporciones comparables, gentes de estos tres credos han sido enterradas lado a lado. Es lógico, si lo pensamos un minuto, encontrar muchas personas de origen judío en el Magreb. Pero no me quedó muy claro su origen. Para entenderlo mejor, tuve que empezar a buscar más información.   
 
Un epílogo a este capítulo. En julio de 2008 participé en Barcelona en una conferencia internacional acerca del tercer sector. Cuando entregué mi tarjeta de visita a dos personas en especial recibí sendas sonrisas. El primero era un funcionario senegalés, que me explicó que el nombre Maimona o Mimouna (para él estaba claro que es el mismo nombre) es muy viejo y muy querido en África, y que para los africanos del norte es una diosa de la belleza. La segunda fue una investigadora egipcia. Con una cara risueña, me dijo que Mimouna es un nombre muy hermoso para mujeres, sinónimo de bienaventuranza y de alegría.   
  


2. PISTAS:


                 La figura de Maimona cobra pues aspecto humano. Se convierte en algo más concreto que una tribu   llegada en el pasado, y se identifica con una figura histórica o legendaria.


Con este cabo suelto debía iniciar una investigación, que me ha llevado a localizar información diversa que son indicios o pistas para proseguir la indagación en el futuro. Por otro lado, es información suficiente para elaborar algunas hipótesis, que también se presentan en este trabajo. 

2.1 LOS TOPÓNIMOS MAIMONA Y MAIMONIDES:

En España se localiza un Barranco de la Maimona en el río Mijares, a su paso por Montanejos, provincia de Castellón. Este dato, que no da mucha más información en sí mismo, cobra cierta importancia al producirse la casualidad de una “pista valenciana” que seguiré en el capítulo 4. 

Existen al menos dos topónimos bien identificados con este nombre en Marruecos, uno en la región de Región de Gharb-Chrarda-Beni Hssen, entre Tánger y Rabat, y el otro en la Región de l' Oriental, cerca de Tlemcen, al sur de Melilla y Nador. También se localizan montañas con este nombre en Argelia[1]. Especial relevancia tiene quizás para esta investigación el primer punto de los mencionados, en el municipio de Moulay Bousselham. La región es de gran importancia religiosa por el complejo de seis marabouts o morabitos alrededor de la tumba del santo, Sidi Bousselham. Una fiesta religiosa, Moussem, se celebra todos los años para conmemorar la tradición de Sidi Bousselham y Lalla Mimouna. A continuación puede verse la foto el satélite con la ubicación de los santuarios.

llegaron los caballeros cristianos en la Edad Media se llamaba Maimona, y por qué respetaron ese nombre, y por qué, finalmente, le incorporaron un sobrenombre tan lleno de sentido como es el de Los Santos.
            Otra de las referencias más habituales al estudiar el nombre de Los Santos de Maimona es acudir a una gran figura histórica, la de Moses Maimónides, que vivió desde 1138 hasta 1204. Llamado el Rambam en las fuentes hebreas, un acrónimo de  su nombre Rabbi Moses ben Maimon, es conocido en los textos islámicos como Musa ibn Maimun[2]. Desde luego, parece evidente que dada la proximidad geográfica de Córdoba, debe existir una relación, pero esta posible relación no parece aclarar en absoluto por qué el cabezo al que

2.2. EL NOMBRE MAIMONA

Aunque este extremo es discutible, parece que el nombre aparece, según el contexto cultural, como  Maimona, Mimouna, Maimouna o Maymunah. Para algunas fuentes, 

El nombre cristiano Maymunah is arábico y significa prometedor, auspicioso, bendecido. Es nombre propio, y normalmente femenino. Se lee Maymunah y se escribe ميمونه  (WWW 1).

En un foro de judíos marroquíes, hablando de los términos de origen árabe en la lengua castellana, aparece que:

Hay muchos pueblos, cientos de pueblos, en España que conservan su nombre árabe: mekenenza, que viene de Meknes en Zaragoza; marrake, que viene de marrakech en Almería; ben mahoma ,que viene del hijo de Mohamed en Cádiz; maimona, que viene de una mujer judía en Badajoz  (WWW 2).

Estas pistas iniciales nos hablan a primera vista de una raíz árabe del nombre. Pero debemos recordar árabe es una categoría cultural, no significa necesariamente musulmán. Según algunos otros indicios ni siquiera parece árabe, sino más bien genéricamente africano. Navegando por la Red la extensión del nombre, si bien centrado en el Magreb, llega hasta Angola (hay un diputado Joao Maimona en la Asamblea Nacional), y hacia oriente hasta Irak, donde hay una ciudad que se llama Maimona.

Seguimos con los indicios. Maimona se cuenta entre los nombres de los judíos de Aragón antes de la expulsión de la península ibérica (WWW 3). En otra web sobre los nombres judíos de Túnez,  (WWW 4), dentro de una reseña de LIONEL LÉVY al libro de PAUL SEBAG Les noms des Juifs de Tunisie, editado por l’Harmattan en 2002, se dice:

Meimon. El origen ibérico – no tunecino- de la familia ha sido discutido por razón de su nombre árabe [...] Existían en Toledo Maimon entre los conversos (Pilar Jean Tello, Judíos de Toledo, Instituto Arias Montano, Madrid); un Bonfos Maimon en Perpignan en 1413; y en Aragón había familias Maimo y Maimona. Hay Maimon en los cementerios sefarditas de Bulgaria.

Y se añade más abajo:

El postulado que limita al Magreb el monopolio de la lengua árabe no puede ser sino una fuente de errores en la onomástica judía. Los judíos, e incluso muchos cristianos, han tenido nombres árabes en la España musulmana. En el siglo XII aquellos que huyeron del integrismo almohade para refugiarse en lo reinos cristianos del Norte no abandonaron siempre sus nombres patronímicos ni su cultura árabe. De los 24 nombres que se presentan como magrebíes, el origen ibérico ha sido demostrado para 12 de ellos: Abeasis, Abouaf-Aboab, Arous, Attia, Bembaron, Darmon, El-Haïk, Haïk, Hayoun, Malca, Sebouk, Zerafa. Se esta casi seguro de este origen ibérico de los Halfon, y es plausible que sean ibéricos los Gandus, Meimon, Memmi y Dardour.

En las páginas personales dedicadas a la familia Maimón (descendientes de Maimónides) se dice:

La historia de la familia Maimon empezó hace cientos de años en España. Moses Ben Maimon (Rambam) y su familia fueron expulsados de España por reaccionarios musulmanes y se establecieron en Egipto. Más tarde,  otros miembros de su familia se establecieron en Turquía, una parte del Imperio musulmán que daba la bienvenida a los judíos[1].

Margarita MAYMÍ PÉREZ escribe en sus páginas personales (WWW 5) lo siguiente:

Para el año 1213, los nombres de las familias sefarditas de Aragón estaban bien desarrollados, siendo muchos de extracción hebrea. Algunos de origen bíblico, otros no, como: Alay, Bonjuà, Maimó, Meyr, Mussons y Xarom. Además, muchos hebreos tenían nombres de origen latino. En documentos medievales estos aparecen como: Astruch, Bonet, Cresques, Llobet, Picó, Rosell, Vidal, etc. En esa época Cataluña era parte del Reino de Aragón.

En la Edad Media era común que los descendientes tomaran como apellido el nombre del padre o de otro antepasado. Por ejemplo, en las Jornades D'Historia dels Jueus a Cataluña por el Ajuntament de Girona (pág. 157), "Membres Prominents de L'Aljama de Girona com a Jueus Despres dels Avalots" (1391), encontramos a: Bonjuha Maymó y Maymó Bonjuha; Vidal Bonet y Bonet Vidal, siendo cuatro personas diferentes.

En esta época, las variantes de los nombres de familia se intercambiaban, y algunas se aplicaban como diminutivos del mismo nombre. Antes del 1492, en la Península Ibérica encontramos estas ortografías con la raíz MAIM:

Maimó
 Maimón
Maymarán
Maimonell
Maymunchel
Maimona
Maymó
Maymón
Maymerán
Maymonell
Maymonellet
Maymoni

La mención del apellido Maymó, su origen y sus variantes es de relevancia, debido a su proximidad fonética, a compartir la raíz hebrea "Ma(y)im" y a la aparición mayoritaria, aunque escasa, de ambos apellidos en Cataluña, tanto en el Medioevo como en el presente.

En documentos de la Edad Media, Maymó/Maimó se encuentra con alguna frecuencia, a partir del año 1214, entre los judíos de Girona y las Islas Baleares, no tan a menudo en el resto de Cataluña y Valencia.

Respecto a una posible relación entre Maymí/Maimí y Maymó/Maimó, las opiniones difieren. De acuerdo a algunos, estos apellidos están unidos como provenientes de la misma raíz, mientras que otros, basados en la etimología, alegan que estos apellidos son muy diferentes, a pesar de que son muy parecidos fonéticamente. Maymó parece más relacionado a Maimón. Como se dijo anteriormente, Maymí/Maimí es derivado de la palabra hebrea "Mayim"= agua o mar, mientras que Maimón se deriva de la palabra hebrea "Mamon"= fortuna o tesoro. Maimón es un nombre propio, que significa en hebreo "buena suerte", y existe en dos de los lenguajes semíticos, el árabe y el hebreo. Las fechas más antiguas encontradas hasta hoy se refieren a Aben Maimón, literato, erudito de España, año 1007 y al juez rabínico Rabí Maimón Hadayán, padre de Maimónides, quien fue su contemporáneo en Córdoba.

El Diccionario de apellidos españoles, Espasa Calpe, Madrid, 2001 de Roberto FAURÉ, María Asunción RIBES y Antonio GARCÍA dice:

Maimó: Apellido no demasiado frecuente y registrado casi de manera exclusiva en las Islas Baleares, que procede del nombre personal árabe y hebreo Maimûn, que significa "feliz". Se trata de un linaje transmitido por los moriscos. Del mismo étimo árabe es el apellido Maimón, muy poco frecuente y diseminado por España.

Mientras que la Guía de patronímicos judíos, publicado por Beith HATEFUTSOTH, ediciones Solin Actes Sud. Edition, 1996:

"MAYMUN": Maimon, Meim(o)un, Meimouni, Mimoun(e), Mimouni, Maimo, Maimun o Maimón significa "afortunado" o "feliz" en árabe y "calmoso" o "lento" en Catalán. Este nombre dio lugar a muchos apellidos judíos: Ben Maimón (puesto en un índice en África del norte en el siglo XI), Meimun, Meimouni, Mimoun, Mimoune, Mimouni, Maimo". Maimón, escrito en hebreo se deletrea igual que Mimoun y Mimouni. Variantes todas aún en uso actualmente).

Hasta ahora, el apellido Maimí, y sus variantes, no se han encontrado en la Península Ibérica en ningún documento anterior al 1496, fecha en que apareció en la persona del rabino Simón Maimí. El apellido comenzó a aparecer en Girona al mismo tiempo, o sea, a finales del siglo XV y principios del XVI.

He mencionado anteriormente que de acuerdo a algunos autores catalanes, la etimología de Maymir y sus variantes proviene del nombre Ermemir, el cual existió en Girona entre el siglo IX y el XII. Sin embargo, llama la atención el hecho de que hay al menos tres siglos de diferencia entre la desaparición de Ermemir sin evolución del nombre, y la aparición del apellido Maymir, hecho que debilita esta hipótesis.

Una posible explicación a esto es que, aún pudiendo ser de etimología diferente, Maymí/Maimí sea una derivación posterior de Maymó/Maimó. O como algunos piensan, ¿podría ser a la inversa? El hecho de que sean palabras etimológicamente diferentes, en relación al lenguaje, no hace imposible que el uno se derive del otro. Esto quedaría por probar.

            Estos nuevos indicios tienen su importancia, dado que sitúan al nombre Maimona en una órbita más amplia de la considerada hasta ahora. Maimona podría pertenecer a cualquiera de dos lenguas semíticas: el árabe o el hebreo. O indistintamente a las dos. Ello adquiere una dimensión especial cuando se relaciona con una determinada época histórica, el medievo, con las comunidades judías en la península ibérica, y con los movimientos migratorios que sufrieron huyendo hacia el Norte (perseguidos por los almohades) y hacia el Sur (perseguidos por los cristianos). De los primeros no he encontrado más pistas, pero sí, creo, de los segundos. Y un comentario más: la persecución  y  expulsión de los moriscos y judíos del s. XVI y principios del XVII no hizo más que clasificar la población entre aquéllos que pagaban pechos y fardas por un lado, y los cristianos viejos por otro (ver, por ej. JIMÉNEZ ESTRELLA, A. y MAROTO MARCOS, J.C., 2004). En síntesis, musulmanes y judíos iban a parar al mismo saco y acabaron en buena parte emigrando hacia sitios parecidos. 

            Los judíos ibéricos que huyeron hacia el Sur se suele denominar sefardíes o sefarditas. Según el DRAE, son judíos oriundos de España o el que, sin proceder de España, acepta las prácticas especiales religiosas que en el rezo mantienen los judíos españoles. Dícese también del dialecto judeo-español. En una web especializada (WWW 6) se define así:

Sefarad es una palabra hebrea que a lo largo de los tiempos ha significado España. Así, en el sentido más estricto de la palabra sefardíes, queremos decir los judíos que vinieron de la Península Ibérica. Hoy, sin embargo, la palabra sefardita ha adquirido un significado mucho más amplio e incluye comunidades judías en el Norte de África, Iraq (Persia), Siria, Grecia, Turquía y la mayoría de los judíos que no son Ashkenazim. La palabra Ashkenazim es también una definición amplia. Parte del término hebreo que significa “Alemán” (lo que ahora es el Sur de Alemania y Norte de Francia), y ahora se ha ampliado para abarcar no sólo a los judíos alemanes sino también a los de Europa del Este y Rusia.

Hoy en día la distinción entre Sefarditas y Ashkenazim se refiere fundamentalmente a las diferentes tradiciones debidas a su distinto origen. Difieren en su idioma (Ladino y arábico VS. Yiddish y polaco), diferentes melodías religiosas durante los servicios, diferentes tradiciones festivas.     

            Acordándome de la historia del cementerio de Alhucemas, donde se han enterrado durante siglos cristianos, musulmanes y judíos juntos, a esta altura de la investigación resultaba cada vez más claro que tenía que seguir la pista sefardí. Así que entré en foros en Internet de judíos de Marruecos. Es asombroso cómo mezclan el árabe, el español y el francés a la vez, en una misma frase, para comunicarse entre sí los que participan en estos foros. Por ejemplo, encontré esto, cuando uno de indica a otro que ha confundido el nombre de una conocida, que no es Esther, y el segundo le responde desde Tánger (lo reproduzco literalmente):

   Jean- François… Lo bueno moi de mis ojos.. Porqui dise tu que yo escribo lo bueno? Es afnear…Cuando va comprendre que solo leo besef (Je lis beaucoup) et mis habrear (o dar la lata) no es que lo que sé porque tengo sahtalah (mémoire) de las cozas que pazo. Wo que yo soy atortuchado y no mas. O la Isla de la Belleza y las mujeres del Sol y del Mar. (A Guilam ) Tu doit d’avoir raison, mi Buena : Estrella plutôt que Esther. Moi pour ma part j’ai prénommé ma fille Estelle… Cuantas estrella hay en el cielo?[2]     

              Creo que sobre esto a cualquier santeño no hacen falta más comentarios. En sólo un foro encontré 92 referencias directas a diversas personas de nombre Estrella. Así pues, por un lado tenía la sensación de estar cerrando el círculo. Volveré sobre Estrella en el Capítulo 4.
Seguí esta otra conversación en un foro distinto (WWW 7):

¿Cuál es la población judía en Marruecos?
              Respuesta:

La población judía marroquí en la actualidad es pequeña en relación con la total del país. Es de alrededor de 5.000 personas. Pero la ley marroquí dice que los marroquíes siguen siendo ciudadanos del Reino de Marruecos aunque vivan en otros países. Hay ahora un esfuerzo muy grande en marcha para mantener a los marroquíes de todo el mundo vinculados a sus raíces. Así, cerca de 600.000 israelitas deben aún ser considerados marroquíes. La mayoría de los judíos abandonaron Marruecos después de la independencia marroquí y en el momento de creación del estado de Israel, con el consiguiente aumento de sentimientos pan-árabes. En este tiempo (los años 1950), la población judía marroquí ascendía a unas 500.000 personas, sobre un total de 9 millones. 
           Y cuando sigue uno leyendo más abajo, encuentra esta pregunta:
Hola, ¿tenéis un día de fiesta llamado Mayumana?
Y estas respuestas:
sí, se llama maymuna, es un nombre arábico y es originario de los judíos marroquíes
Sí, es Maymouna, un día de fiesta celebrado por los judíos marroquíes, incluso en Isreal, creo ... por cierto, creo que Maimona deriva del nombre de una santa judía, no es un nombre arábico como se dice más arriba. No sé si es la misma santa judía que inició el movimiento maimonita, muy famoso entre los sefarditas...


Otro responde desde Tel Aviv (Israel):
Sí, Maimon, es prácticamente un día de fiesta nacional aquí.

Esto se pone realmente interesante, pensé.

2.3.- LA FIESTA DE LA MAIMONA:
Seguí leyendo los comentarios siguientes en ese foro de Internet: Mimouna (escrito alternativamente como Maimuna, Mimuna, Mimunah, Maimunah, Mimounah, Maimouna, Maimounah): al finalizar la fiesta de la Pascua Judía [...]



Foto de Mimouna, Maruecos, 1950.


La Pascua es una fiesta judía y samariana que conmemora la liberación del pueblo judío de la esclavitud y el éxodo de Egipto, y que tiene lugar en primavera. Se denomina Pesach o Peysekh en Yiddish. A ese día le siguen fiestas del pan ázimo por espacio de siete días[1]. Existe una clara relación entre la Pascua judía y la Semana Santa católica[2].  El significado común entre ambas religiones es el de Pascua = paso (de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad)[3].

Y siguiendo con la explicación que se ofrece en ese foro (WWW 7):
[...] al finalizar la fiesta de la Pascua Judía, al anochecer del octavo día (del 7º día para los judíos reformistas y los judíos en Israel), los judíos marroquíes y turcos sefarditas de todo el mundo tienen una fiesta llamada Mimouna que se celebra en sus casas. Mimouna es una celebración de libertad, valores comunitarios, de amistad y vecindad, y una demostración de gran hospitalidad. Es también una celebración de la renovación de la Primavera y de la fertilidad. En la noche previa a Mimouna, los miembros de la familia, los amigos y los primos visitan los unos las casas de los otros, yendo de casa en casa. Al llegar a las casa se recita una bendición especial propia de ese día "Alallah Mimouna, Ambarka mas'uda". Hay un cierto orden en estas visitas. En su vuelta de los servicios religiosos en la sinagoga, los celebrantes de Mimouna visitarán la casa del Rabino, al Cantor (Hazzan), a sus padres, amigos, y vecinos, en ese orden. Se lleva una ropa adornada a la usanza tradicional, y en cada casa se ofrece un gran banquete, con fiesta y comida.

Algunos piensan que Mimouna representa un nuevo comienzo simbólico de la libertad después de la esclavitud, y por ello se ponen dulces en una mesa con un mantel blanco decorado con flores y con gavillas de trigo que es el elemento central del Día de la Mimouna. En el sentido de Mimouna como un nuevo comienzo, comer estos dulces simboliza un año dulce.     

Originariamente, el evento central de la Mimouna era cocer el primer pan con levadura después de la Pascua. La fermentación de este pan se consideraba un símbolo de Israel, y por ello se ponía mucho cuidado en que creciera adecuadamente. Mientras se preparaba la masa, se cantaban canciones esperando que ese pan en fermentación fuera un buen presagio. La mesa festiva es el punto central y contiene y está decorada con muchos alimentos simbólicos: leche, caramelos blancos, y harina que simbolizan pureza; huevos y habas que simbolizan fertilidad; y conservas que simbolizan un año dulce. Todos los alimentos quieren significar también buena suerte. También hay vino en la mesa, que se decora con flores y gavillas de trigo. Hay chocolate envuelto en papel dorado que simboliza una de las significaciones de Mimouna: prosperidad y riqueza. Y es el momento es que se hacen algunos dulces especiales.  

Uno de esos dulces especiales de la mimouna aparece reflejado en uno de los foros (WWW 8), donde se incluye por una de las participantes la receta y una foto junto con el siguiente mensaje:

Vivo en España, y la Mona es un dulce típico de Cataluña que los padrinos regalan a sus ahijados el día de Pascua. Soy de Marruecos, y es lo que comíamos allí cuando era niña.




Tampoco es esto para nadie de Los Santos algo lejano en absoluto a la tradición local, y menos aún a la vista de las fotos. La mona de Pascua es un dulce de lo más normal.


Insistiendo un poco más en este asunto de la Mona, y por utilizar un poco de duda analítica (no sé si es posible a estas alturas discutir la relación entre “Mona” y “Maimona”) voy a citar uno de los comentarios que aparecen en un blog referido de nuevo extensamente más abajo (WWW 9):

En el libro autobiográfico que Albert Camus no pudo terminar pero fue publicado por su antiguo profesor, Albert, que provenía de España, de la Península Ibérica, se recuerda el “Pastel dulce, la Maimona, traído por su tatarabuela española a Argelia.

Pero sigamos con los interesantes datos que aporta WWW 7:

La fiesta de Mimouna se celebra con mucha intensidad en Israel, donde las familias se juntan y organizan meriendas en parques y playas para comer, beber, cantar y bailar. Los judíos que viven en las zonas costeras de Marruecos, se dirigen a las playas a primera hora del primer día después de Pascua, meten sus pies desnudos en el agua y se lavan las manos. La gente que vive en el interior se diriguen a arroyos, fuentes, pozos, o charcas, posiblemente recordando el paso del Mar Rojo por Moisés y su pueblo. 

Según la opinión vertida en esta web, el origen y significado de Maimona no está claro: “Mimouna (que también se escribe Maimuna o Mimuna) significa bien “riqueza” o “buena suerte” en árabe, o podría provenir de Maimon en referencia al padre de Maimónides, nacido Moses ben Maimon (es decir, en hebreo Moses, hijo de Maimon) en Córdoba, España. Fue un famoso estudioso rabínico judío, filósofo y médico que primero vivió en España y luego en el Cairo, Egipto. Según esta interpretación, Mimouna se habría originado en Fez, Marruecos, en honor del padre de Maimónides, que nació y murió allí el último día de la Pascua. Dado que en la tradición judía la muerte se ve como la reunión del hombre con su Creador, se celebraría pero al día siguiente para no coincidir con la Pascua. Otra posibilidad es que se refiera a “emunah”, que significa “fe” en hebreo, queriendo referirse en la fe por la redención, propio del mes de Nisan del calendario hebreo. Otra es que derive de “mommon”, palabra aramea o hebrea que significa “prosperidad o riqueza”, y esto sería avalado porque ese día, en cada visita la gente se desea éxito en el año (WWW 7). 

Debo decir que ninguna de estas interpretaciones me parece satisfactoria, y menos aún explica cómo se vincula esta celebración con la divinidad o con santuarios, que es como hemos llegado a analizar la fiesta. Me parece mucho más convincente la explicación de YIGAL BIN-NUN (2004), profesor de historia en la Universidad Paris VIII, que habla de las raíces místicas de esta fiesta (recogido en WWW 9):

La respuesta puede encontrarse en el nombre de la fiesta y en las canciones que se interpretan  tradicionalmente ese día. La palabra arábica mimoun significa buena suerte o fortuna. En las celebraciones de la Mimouna, se cantan canciones en honor de la “Señora Fortuna”. Una de ellas es "Lala mimouna / mbarka masuda", que significa “Lalla (o Señora) Mimouna / afortunada y bendita”. La Señora Fortuna se celebra con una mesa cargada de golosinas y otros alimentos que simbolizan abundancia, salud, éxito y buena fortuna.

¿Cuándo empezaron los judíos de Marruecos a poner la mesa de esta forma para ellos el día después de la Pascua? La respuesta podría encontrarse en los diarios de los viajeros judíos. Un judío italiano llamado Samuel Romanelli, que visitó Marruecos a finales del S. XVIII, contempló la fiesta y elaboró su propia teoría. Quizás está conectado con la costumbre de poner la mesa para Gad, la deidad babilónica, Ba'al-Gad, el dios de la buena suerte, estableciendo así una relación entre la Mimouna y una costumbre de tiempos bíblicos.   

Benjamin II, seudónimo de otro judío viajero que estuvo en Marruecos sobre 1852, habla de lanoche de Al-Mimoun. En 1772, otros dos viajeros, Rabbi Chaim Yosef David Azulai (the Hida), and Elkana Bar Yeruham, escribieron que "Isru-chag", el día después de Pascua, se consideraba un tiempo de vulnerabilidad, y que era costumbre tener una fiesta para alejar el Mal de Ojo. Por ello se invocaba a los genios de la suerte, Mimoun y Mimouna, en ese preciso día.

Las raíces de la fiesta de la Mimouna pueden también encontrarse en los rituales de los Gnawa, una secta mística en Marruecos cuya música influyó a muchos músicos occidentales. Los Gnawa tenían ceremonias anuales que comenzaban con un desfile y acababan con bailes extásicos. Sus canciones estaban dirigidas a la diosa Mimouna y a su padre Sidi Mimoun. Entre los Gnawa, también, la invocación a la “Señora Fortuna” es un intento de ponerla de su lado.

Una de sus canciones viene a decir:

Allí viene, La Señora (Lalla sería el tratamiento árabe) Mimouna / allí viene, la Señora Fortuna / trayendo a todos felicidad y buen tiempo / con su munificiencia /nunca tenemos hambre / caramelos, pasteles y bebidas en abundancia / placer y alegría por todas partes / Maimona adorada / Tu sol cura nuestras heridas / brillando sobre las montañas / De manera amorosa, sonriendo de lado a lado / visítanos, Maimona, cada año. 

A pesar de las grandes diferencias entre la judería marroquí y los Gnawa, la figura de la Señora Fortuna fue adoptada por los judíos. Por otro lado, Sidi Mimoun, cuyo nombre aparece en amuletos, textos cabalísiticos y encantamientos, desapareció gradualmente, dejando solamente a su compañera femenina en la imaginación colectiva. 

Otra costumbre de Maimona en la comunidad judía marroquí era arremeter contra una masa de agua. En Casablanca, la costumbre se llamaba “Bu haras”. La persona entraba en el agua, se volvía mirando a la orilla, sacaba guijarros de su bolsillo, y los lanzaba a sus espaldas. Entonces recitaba un verso: “Sir a bu haras, sir a der, siru la'alay" (Vete, problema, vete, dolor, marchad, espíritus  malvados). El ritual de usar agua para lavar el mal es similar en la costumbre judía Ashkenazi del Tashlikh, que se empezó a practicar en el S. XV. 

La Mimouna judía marroquí fue, pues, un día festivo destinado a apaciguar a un genio femenino, y no tenía componentes religiosos. En Israel, sin embargo, sus orígenes paganos se han ignorado, y ha experimentado un proceso de legitimación religiosa.

Habiendo dicho esto, no hay nada que impida a futuras generaciones investigar viejas fiestas con nuevos significados. Es particularmente notable que con el paso del tiempo, la noche de Maimona se ha convertido en una noche para jóvenes y para enamorados, y en un símbolo de la solidaridad judeo-musulmana. Como los judíos no podían tener fermento en sus casas durante la Pascua, se lo daban a sus vecinos musulmanes. Estos son componentes que pueden hacer la fiesta más atractiva, sin olvidar sus orígenes mágicos.

Y en uno de los comentarios a este artículo aparece este comentario:

Claramente, los judíos de Marruecos tienen mucho en común con los antiguos aborígenes, los bereberes, que compartían con ellos muchas creencias socio-religiosas. Muchas tribus bereberes se convirtieron al Judaísmo en los primeros siglos de nuestra era.

            Llegado este punto, es imposible no querer saber más acerca de la figura mítica, del genio maléfico-benéfico, personaje legendario que era Lalla Mimouna, y qué pudo tener que ver con la historia remota de Los Santos de Maimona. A este esfuerzo dedico los dos siguientes apartados. Son dos caminos distintos que creo llevan al mismo sitio, como explicaré en mis hipótesis. Uno habla de una princesa y un genio. El otro de una diosa. Naturalmente, a medida que nos sumimos en la antigüedad y en el terreno de las historias y las leyendas, aumenta el grado de especulación, pero esto es un riesgo y un reto que debemos abordar para terminar por formular hipótesis lógicas.


3. LA PRINCESA MAYMUNAH Y LA EFRITA MAIMUNA

De alguna manera, estas dos figuras que estudiamos a continuación han pasado a la cultura semita para convertirse en un nombre de mujer relativamente corriente, que es incluso personaje de novelas contemporáneas que no tienen nada que ver con estos orígenes histórico-mágico-legendarios. Así, el escritor francés Paul MOUSSET, nacido en 1907, escribió en los años 1950 su novela “Maimona”, de la que se dispone de un ejemplar en la Fundación Maimona.

En la antología de cuentos Las mil y una noches se recogen historias, novelas, leyendas, anécdotas y fábulas moralistas de origen indio, persa, árabe y judaico. Uno de ellos es la historia de Kamaralzaman y la princesa Budur. En esta historia cobra un papel importante la efrita Maimuna.   

El ifrit o efrit (en lengua árabe, عفريت) es un ser de la mitología popular árabe. Generalmente se considera que es un tipo de genio, pero de carácter siempre maligno (los otros genios pueden no serlo) y dotado de gran poder. Ifrit significa literalmente “poderoso”, porque según la tradición árabe, fueron los primeros en ser creados. Se consideran superiores a la raza humana porque, a diferencia del ser humano, creado de arcilla, ellos provinieron, "del mismísimo vaho de Allah":   David, el segundo de los reyes del antiguo Reino de Israel, es considerado señor de los Ifrit.

El más emblemático entre todos ellos es Eblís o Iblís, El Mentiroso, (después conocido como Shaitan), quien se negó a postrarse frente a Adán cuando lo ordenó Allah, porque consideró al hombre ulterior e inferior por haber sido creado de la tierra:

Entonces, cuando El Creador lo creó y le dio forma, Él ordeno a los ángeles postrarse ante Adán; y se postraron, pero no Iblís. (Allah) Dijo: “¿Qué te retiene de postrarte cuando te lo ordeno?” El contestó: “No es mejor que yo: Tú me creaste del fuego , y a él de la arcilla”(Corán 7:11-12)[1].

Maimuna aparece en este momento de la historia de Kamaralzaman y la princesa Budur:

La efrita Maimuna, de la posteridad de Eblis, era hija del todopoderoso efrit Domriatt,  jefe principal de los genios subterráneos. Maimuna era una efrita muy agradable, creyente, sumisa, ilustre entre todas las hijas de los genios por sus propias virtudes y las de su ascendencia, famosa en las regiones de lo desconocido.
Sobre las doce de aquella noche, la efrita Maimuna salió del pozo, según solía, a tomar el fresco, y voló ligera hacia los estados de cielo, para dirigirse desde allí al lugar hacia el cual se sintiera atraída. [...] Empezó por pararse de puntillas, y para verle mejor, se acercó sigilosamente, después de haber bajado las alas, que la molestaban un tanto en aquella habitación tan angosta.

Sólo puedo añadir que, para los que tengan curiosidad, el resto de la historia vale la pena ser leído. Desconozco si Maimuna aparece en alguna otra de las 1001 noches. Pero creo que con este pequeño fragmento podemos hacernos bien una idea de la figura que se presenta con nuestro nombre en esta maravillosa serie de cuentos orientales.

La princesa Maymuah: doncella, madre, monstruo

Éste es el impactante título del artículo publicado en 2003 por el profesor REMKE KRUK, de la Universidad de Leiden, en la revista científica Oriente Moderno, publicada desde 1921 por el Istituto per l'Oriente.

La figura de Maymunah aparece en el Sirat Dat al-Himmah. Los siyat (plural de sirat), llamados siras en castellano, son biografías, normalmente de carácter religioso y generalmente referidas al profeta Mahoma (Iman Bouzenita, 2007). Por analogía, creo que se pueden comparar bastante acertadamente con los romances ibéricos medievales. Relatan la vida de figuras legendarias y han sido tradicionalmente narradas por medios orales. KRUK nos dice que eran parte esencial de la mercancía que ofrecían los contadores de historias callejeros en El Cairo en el s. XIX. Se ha calculado incluso que el repertorio completo de siras abarcaba un año y seis semanas, contando una por día, lo cual nos da una idea de su extraordinaria riqueza. Muchas de las figuras histórico-legendarias que aparecen en las siras han sido reproducidas, o mejor dicho recreadas, gráficamente, en países del Magreb. Incluso existen testimonios de la existencia de “cajas mágicas”, similares a las linternas mágicas que se conocieron en Occidente, transportadas por estos contadores de cuentos en la cuenca mediterránea, y en las que mirando por un agujero, se podía ver la imagen del personaje legendario y a la vez oír su historia a modo de cine primitivo.

La sira o romance (permítaseme llamarlo así) de Dat al-Himmah es muy peculiar porque, al contrario que la mayoría, sus personajes principales, siendo guerreros, pertenecen al género femenino (KRUK, 2004. Al igual que todo lo subsiguiente, me limito a citar a este autor en el artículo mencionado salvo cuando lo expreso explícitamente). La Princesa Dat al-Himmah es la jefa de una poderosa banda de guerreros musulmanes Kilabi. A lo largo de larguísimo romance que cuenta su vida aparecen infinidad de personajes, la mayor parte guerreros enemigos, y con cada enemigo comienza un ciclo que termina con la victoria de los musulmanes y el matrimonio del vencido con una de los héroes sarracenos. Como consecuencia de ello, los que eran enemigos se convierten al Islam, y acompañan a las fuerzas musulmanas en sus batallas contra los no creyentes, que suelen ser cristianos bizantinos en esta sirat. También suelen convertirse en madres o padres de un hijo que se une asimismo a sus padres y las tropas islámicas. Normalmente el rol de Dat al-Himmah en las historias de estos enfrentamientos (llamados ciclos) es el de aportar la victoria final frente a enemigas y enemigos poderosos. 

La historia de Maymunah, como personaje dentro de la Sirat Dat al-Himmah, es muy extensa, y reproducirla, además de alargar enormemente esta comunicación, no aportaría nada sustancial al objeto de la presente, centrada en el origen del nombre de Los Santos de Maimona. Ello no debería ser impedimento para, en un momento posterior, poder desarrollarla con detenimiento. Pero en esta ocasión nos interesa, como en el caso de la efrita Maimunah, limitarnos  a los caracteres básicos del personaje.

Maymunah es la única mujer guerrera a la que se atribuye en la Sirat el mismo rango que a la protagonista, Dat al-Himmah. Es pues una princesa. La historia (el ciclo) sigue en su primera parte los patrones de otras muchas dentro de la sirat: es una heroína enemiga que resulta derrotada, se convierte al Islam, se casa con Abd al-Wahhab (hijo de Dat al-Himmah), tiene un hijo suyo, y se une a las huestes musulmanas. Es en la segunda parte donde, desde el punto de vista literario, se produce un efecto muy poco usual en la literatura de Sirat arábicas medievales, y es un cambio radical de carácter que la lleva a convertirse en una mujer cada vez más desalmada, a cambiar el curso habitual de estas historias y finalmente enfrentarse con Dat al-Himmah, que le dará muerte.

Maymunah aprendió, a pesar de ser mujer, las artes de la guerra, por ser hermana de siete varones. Es la hija de Damdaman, un rey etíope al que se enfrentan los musulmanes, dirigidos por Dat al-Himmah y su hijo Abd al-Wahhab. Maymunah se crea fama de mujer guerrera al vencer al rey yemení Anqus, que se enamora de ella pero sin ser correspondido “porque ella no deseaba a ningún hombre”, circunstancia constante en las historias de mujeres guerreras. Maymunah tiene una  personalidad muy fuerte, tanto que mata a su hermano Maymun en una disputa. Sin embargo, se casa con Abd al-Wahhab tras enemorarse de él a primera vista, aunque el resto de la historia es una continua tempestad emocional. Otros cuatro reyes se enamoran de Maymunah, que a ninguno corresponde. Tras una serie de eventos, mata a su propio hijo.

El combate final de Maymunah con Dat al-Himmah tiene tintes épicos y mágicos. Ambas han tenido sueños premonitorios. Maymunah sueña que mata a Dat al-Himmah con una lanza, y Dat al-Himmah sueña que ocurre lo mismo, pero que cuando comienza el combate convierte la lanza de Maymunah en una serpiente, que se le enrrolla al cuello a Maymunah y se convierte en un chal rojo. Al comenzar el combate real, Maymunah ataca con una lanza hiriendo a su adversaria, pero ésta se saca la lanza y la utiliza para matar a la princesa Maymunah. Significa el fin de su proceso de caída  hacia el mal.  
        
Queda una incógnita esencial en el aire ¿es esta Maymuna la Lalla Mimuona que se considera Santa del Islam?


4. ESTRELLA - ASTARTÉ

Como se prometía más arriba, intentaré enhebrar un hilo más en este complicado tapiz.

¿Por qué aparece Estrella como un nombre tan corriente entre los judíos sefarditas marroquíes?; y por qué se conoce el principal santuario de Los Santos bajo la advocación de la Virgen de la Estrella? ¿Es posible establecer algún vínculo entre estos elementos?

Descarto de entrada la posibilidad de identificar la Estrella de la Virgen de Los Santos de Maimona con la Estrella de David, el símbolo judío, porque no me parece una incorporación verosímil. Creo que si existe alguna conexión debe hacerse buscando una figura femenina mítica o religiosa, que presente algunos elementos que tengan que ver con el abanico de caracteres que venimos  atribuyendo a nuestra Maimona (o nuestras Maimonas). Así que comencé a buscar estrellas en la antigüedad ibérica. Encontré a Astarté.  Astarté significa Estrella.          

¿Quién fue Astarté?
Astarté es la asimilación fenicia de una diosa mesopotámica que representaba el culto a la madre naturaleza, a la vida, la fertilidad y la exaltación del amor. Con el paso del tiempo se ha convertido también en la diosa de la guerra.

¿Cómo se relaciona Astarté con Ibiza?
Entre los hallazgos de las excavaciones arqueológicas de Puig d´els Molins fue encontrada una figura de arcilla que representa a la diosa fenicia Astarté, conocida como la “Dama de Ibiza”.
Los fenicios fundaron Ibosim (Ibiza), hacia el año 654 a.C. Éstos introdujeron el lenguaje púnico a la Isla (dialecto fenicio-cartaginés) así como su religión, sus ritos y sus dioses, entre los que constaba Astarté. Se sospecha que La Catedral de Ibiza se erigiera probablemente sobre los restos de un antiguo templo dedicado a Astarté [2].

            Claro está que Ibiza está muy lejos de Los Santos de Maimona, por lo que era esencial para mí conocer la extensión de ese culto (hasta donde se puede conocer por las investigaciones realizadas por el momento, claro está).

El proceso de seguimiento de Astarté me ha llevado a una serie de sitios y de conclusiones que me parecen interesantes. Las iré citando a continuación, de una forma inevitablemente un poco alborotada. 

Una de las aportaciones más interesantes del estudio es la hipótesis que plantea la posible ubicación del oráculo de la diosa Astarté en la Santa Cueva de Cádiz. Precisa al respecto que "los hallazgos subacuáticos en la Punta del Nao, frente al Castillo de Santa Catalina, se han venido relacionando por la mayoría de los investigadores con la ubicación del templo de la diosas fenicia, asimilada después a la Venus o la Juno romanas, en esa zona. Estos restos arqueológicos, cuya datación se extiende desde el siglo VII al II antes de Cristo, se cree que proceden de un barco hundido en las inmediaciones del santuario. Yo sugiero que se trataba de un barco votivo que se construye para una ceremonia náutica importante relacionada con el culto de Astarté. Este barco se cargaba con ofrendas y objetos litúrgicos, se soltaba, se dejaba navegar y en ocasiones naufragaba.

Subraya que "estos hallazgos en la Punta del Nao han hecho pensar que el templo se encontraba en esa plataforma rocosa, pero los textos clásicos indican que en él había una cueva con oráculo. Yo entiendo que en época fenicia toda la isla pequeña era un territorio sagrado y la única cueva con connotaciones religiosas en Cádiz es la que hoy llamamos la Santa Cueva. [...] Señala la arqueóloga que "la Santa Cueva es la única que se ha cristianizado, algo que podría responder a una pervivencia del carácter sagrado del lugar, aunque ese es un extremo que aún no se ha podido constatar[3].

RODRÍGUEZ MUÑOZ (2008) ha estudiado el uso cúltico del agua, en especial en relación a la diosa femenina fenecia por excelencia, Astarté. Analiza en su artículo el carácter sacro que adquiere el agua, entendiéndola como un “aspecto importante de los rituales allí celebrados, como un elemento purificador y mágico, relacionándola con el atributo de diosa de la fertilidad que tenía esta deidad, en especial, a la luz de lo encontrado en la cueva o santuario que se menciona más arriba. En este punto, me interesa retener los elementos de diosa de la fertilidad, su íntima relación con el agua y el hecho de que, como es lógico, perece que estos cultos se realizaban en una cueva-santuario.  

¿Hasta dónde llega geográficamente el culto a Astarté? Siguiendo por la costa hacia el Oeste, encontramos de nuevo indicios interesantes y otro dato muy evocador, que subrayo a continuación.

La historia de Sanlúcar ha estado siempre ligada al río Guadalquivir. Los primeros asentamientos humanos en su desembocadura datan de unos 400 años a.c. Aunque los historiadores no se ponen de acuerdo en la fecha exacta de su fundación, si se tienen indicios de la existencia de un templo dedicado a Astarté (Diosa Fenicia del Amor y la Fecundidad) y de otro del pueblo Tartésico; y éstos son las pruebas más evidentes de su nacimiento. Este culto al llamado, "Santuario del Lucero", es el que (al parecer) dio a Sanlúcar su nombre, (Lugar Santo / Sant Lucar / Sanlucar); y no el evangelista San Lucas (el que debido al parecido en el nombre se escogió como patrón de la ciudad)[4].

Amplío esta información por su interés, a mi entender, evidente:

Luciferi Fani (el templo del lucero) es un topónimo latino usado en la Antgüedad para nombrar un enclave geográfico en España. Es nombrado por Estrabón en su Geografía con las siguientes palabras: In supra Baetim navigatur et urbs succedit Ebora et Luciferi fanum, quod vocant lucem dubiam o Phosphorom hieron Loucen doubia. Desde antiguo se identifica con la actual ciudad de Sanlúcar de Barrameda, usándose como sinónimo de ésta en alguna bula papal de la Edad Moderna escrita en latín y apareciendo como parte del lema del escudo del municipio. Las excavaciones realizadas en los años 80 del siglo XX, en el lugar conocido popularmente como El Tesorillo, en el Pinar de la Algaida, sacaron a la luz las ruinas de un antiguo santuario dedicado a Astarté o Venus, deidad femenina asociada con el lucero; templo que podría identificarse con el nombrado por Estrabón[5].

Siguiendo la pista de El Tesorillo, resulta que se relaciona nada menos que con el Tesoro de El Carambolo en Sevilla. Con ello vamos subiendo hacia el Norte.  

Tras el nártex de conchas del Carambolo hay dos grandes capillas rectangulares. La capilla Norte se dedicó a Astarté, y la Sur a Baal. Como a la Virgen acompaña siempre la adoración a Jesucristo de la teología cristiana, los cultos fenicios disponían de una pareja divina. Y siempre en los santuarios de la diosa también se celebraban cultos baálicos.

Una singularidad del altar es su connotación astronómica, estudiada por José Luis Escacena. Su eje longitudinal está orientado de forma, que hacia el Este, apunta justo a la salida del Sol del solsticio de verano, mientras que hacia el Oeste mira al ocaso del Sol en el solsticio de invierno. Lo mismo se ha constatado en otro templo fenicio hallado en el Cerro de San Juan de Coria.
El ocaso de invierno es nuestra Navidad, el nacimiento del dios. Y el de verano se celebraba probablemente la fiesta de la resurrección del dios después de haber permanecido dos jornadas muerto. Los Padres de la Iglesia se admiraron al comprobar el parecido extremo entre la teología baálica y las creencias cristianas. Algunos vieron cómo su fe se tambaleaba.

La capilla de Astarté estuvo siempre en el Carambolo algo más baja que las demás dependencias. Esto era también una metáfora de su advocación como diosa del mundo subterráneo y funerario. En Cádiz, Astarté se adoró también dentro de una cripta o cueva bajo tierra.
La imagen de bronce de la diosa que guarda el Museo Arqueológico de Sevilla no es una estatua de culto, es un exvoto, una ofrenda a la divinidad por parte de dos fieles que habían recibido un favor especial de ella[6].

¿Quién fue Astarté realmente? LÓPEZ y SAN NICOLÁS (1996), nos dicen que según J.M. Blázquez, la griega Europa puede identificarse con la semita Asherat, cuyo nombre se helenizó en Astarté.

            Y añaden que Europa participa de los cultos de fertilidad y fecundidad de las religiones semitas que se implantan en Occidente, y que, además de ofrecer numerosos argumentos para demostrar la identidad de ambas divinidades, también introducen un elemento que nos resulta muy interesante, que es la identificación de Europa-Astarté con la primavera, su asimilación a la diosa Ceres, y recogen los elementos arqueológicos del culto a Astarté que se encuentran en la parte Sur de la Península entre el Tajo y Sevilla, incluyendo Medellín, Mérida, Villagarcía de la Torre y Valdegamas (Don Benito) en la provincia de Badajoz.

Voy a utilizar únicamente un par más de referencias:

El santuario de La Alcudia (Elche), excavado por R. RAMOS, se considera que es de la misma época (entre el S. XIII a.C. y el 1.000 a.C.) que “los tres templos superpuestos de Cancho Roano (Zalamea de la Serena, Badajoz), que también fue fenicio” (José María BLÁZQUEZ, El santuario de la Alcudia).  

todo el paraje que lo circunda resulta ser de gran riqueza arqueológica, aflorando sobre todo restos romanos, lo que nos lleva a sospechar de la posible existencia de algún centro religioso y cultural pre-cristiano (ASFAITUR, sobre el santuario de la virgen del Ara)[7],

Finalmente, Teresa MONEO (2003) nos aporta datos relevantes sobre los santuarios ibéricos (prerromanos):

-         Una de las principales vías terrestres de comunicación de la península iba desde Gades (Cádiz) hacia lo que luego fue Emérita Augusta, a lo largo de lo que posteriormente sería la Vía de la Plata (pag. 15).

-         En Medina de las Torres se ha localizado una representación de Melkart (identificado también como Herakles),”divinidad dinástica masculina que actuaría como pareja o paredro de una divinidad femenina del tipo de la Astarté fenicia” (pág. 439).

-         Documenta también restos arqueológicos de Astarté en Medellín, Villagarcía de la Torre, Valdegamas (Don Benito) y Reina (Llerena) en la provincia de Badajoz (págs. 427-435).

-         Determina una gran cantidad de cuevas santuario de origen muchas veces cárstico, extendidos por el Noroeste, la Alta Andalucía y Badajoz, entre ellas la Cueva del Valle, en Zalamea de la Serena, Badajoz, y la Cueva del Cavall, del Alímaymón o Maimona (en Olocau, Valencia) (pag 204).


4. HIPÓTESIS

Dos últimos elementos que no he podido encajar en ninguno de los apartados anteriores aprovecho para mencionarlos ahora: el primero es la singularidad, no sólo del hecho conocido, ya mencionado, de que al llegar los cristianos a Los Santos hubiera un cabezo llamado de Maimona, parece que inmediatamente se adicionara el nombre de Los Santos. El segundo, es el hecho que parece también claro de que la Ermita de la Virgen de la Estrella era, desde el medievo “la más importante de todas”, con “calidad constructiva por encima de las demás”, con “muchos árboles, noria y alberca para el riego” y “un eremitorio a su servicio” (BERNAL ESTÉVEZ, A., 2007). Quiero pensar que es razonable imaginar que esto era así porque constituía el culto predominante en la localidad, cosa que continúa en la actualidad.   

Al comienzo del trabajo expresaba mi prudencia porque la información disponible es muy indicial, pero honestamente creo que suficiente para aventurar las siguientes hipótesis:

H1: Habría un santuario, bien debajo, bien en el entorno de la actual Ermita de la Virgen de la Estrella, dedicado a la figura de la santa musulmana y/o judía Lalla Mimouna. Este morabito, con probabilidad, habría sido producto de la evolución sincrética de un culto anterior, con un templo propio, romano o prerromano, dedicado a Astarté-Europa o alguna de sus formas romanizadas (Juno o Ceres), todas ellas vinculadas simbólicamente a la fertilidad y a la primavera. La festividad principal de este santuario, relacionada con la llegada de la primavera, sería incorporada después a la Pascua judía, como un octavo día anejo a la misma, no solamente en Los Santos, sino en toda la España meridional. Con la conquista cristiana, perduraría este culto bajo la  advocación a Santa María de la Estrella. Ser un sitio de elevado carácter sacro en plena Ruta de la Plata habría propiciado la existencia de muchos ermitaños (o santones) en la zona, alimentados por los frecuentes peregrinos.

H2a: El culto a la Maimona podría haber originado en una derivación ibérica del mito de Europa-Astarté por la influencia judía en los S. X-XII, y se habría trasladado con la expulsión de judíos y moriscos a África en el S XVI, volviendo a derivar por influencia del Islam hacia una figura guerrera e impía que se somete finalmente a la religión musulmana

H2b: Alternativamente a la hipótesis anterior, el culto a la Maimona habría originado en África del Norte, y al entrar en contacto con la figura de Astarté se habría imbuido de sus connotaciones relacionadas con la primavera y otros elementos propios de la figura ibérica. En el proceso de avance del judaísmo y la religión musulmana habría sustituido la antigua advocación del sitio (Astarté) por la nueva (Maimona), que a su vez es cristianizada y permanece como Virgen de la Estrella.

H2c: En una última derivada, una mezcla de las dos hipótesis anteriores habría hecho posible una influencia africana sobre el culto local, y un posterior retorno al Magreb con elementos nuevos, propios de la Península Ibérica. Esto podría explicar la distorsión existente entre la figura de una Mimouna santa, beatífica, y primaveral, y otra Maymunah guerrera, caracteres ambos que, sin embargo, parece que se combinan en la diosa Astarté. Habría sido, en este último caso, un viaje de ida y vuelta.
5. CONCLUSIONES

Voy a limitarme para concluir a reproducir literalmente las palabras de una de las personas (casi anónimas -apenas con su sobrenombre Caluptus la se puede identificar- pero enormemente documentada y sensible) que en un foro de Internet resumía su visión sobre la Maimona, porque creo que son excelentes palabras como colofón, y no podría encontrarlas yo mejor para acabar (WWW 10).

Empecemos por sumergirnos un poco en los meandros etimológicos de la palabra Mimouna: tenemos mamon (bienes), mazal (fortuna) emouna (fe, pero también confianza), Maimónides, Mimoun, príncipe-rey de los demonios, Mimouna, su homólogo femenino, también Lalla Mimouna, santa mujer del Islam, sin hablar de Timimouna, que fue, antes de ser borrada de la faz de la tierra, la pequeña Jerusalén al borde del desierto del Sahara. Y tenemos también la mouna, ese dulce de pascuas que se toma en el campo o la borde del agua. Y la noche de la fiesta, que habla de  cambio, de suerte, de peregrinación, que marca la esperanza primaveral de la prosperidad y la fecundidad. Una noche de risas, de apaciguamiento de demonios y de otros malos espíritus, de procesiones, de ritos al borde de ríos o del mar, la fiesta de los cereales y del culto a los santos.

Los siete días de pan ázimo terminan con bendiciones, con testimonios de amistad, con la evocación y la invocación a todos los demonios y santos del repertorio local, primero y ante todos a Lalla Mimouna, esa santa musulmana virtuosa que ha sido capaz de labrarse un sitio favorito en nuestra consciencia colectiva y nebulosa de judíos marroquíes, [...] que sigue siendo ambigua sobre la cuestión de saber qué es lo que en ella es judío y qué es árabe.

Los que son venerados como santos por los musulmanes son demonios para los judíos, y viceversa. Es en este vínculo mutuo y antinómico donde reside el secreto.     

Ojalá sirvan estas aportaciones, un tanto rudimentarias, para que otros se animen a seguir profundizando en futuras investigaciones sobre el origen del nombre de Los Santos de Maimona.




REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

·  BERNAL ESTÉVEZ, A. “La Encomienda de Los Santos en el tránsito de los siglos XV al XVI”, Cuadernos de Zafra, V, Centro de Estudios del Estado de Feria, 2007, págs. 95-184.
·  BIN NUN, Y. Lady Luck. Diario «Haaretz», de 8 de abril de 2007.
·  Iman Bouzenita, A. “The Siyar – An islamic law of nations?”, Asian Journal of Social Science, 35, 2007, págs. 19-46.
·  JIMÉNEZ ESTRELLA, A.; MAROTO MARCOS, J.C. “Estado, distancia y control social: reflexiones en torno a una medición de caminos en la granada de mediados del siglo XVI”, Scripta nova, Vol. VIII, Universidad de Barcelona, art. núm. 166, 2004.
·  KRUK, R. “The princess Maymunah: maiden, mother, monster”, Oriente Moderno, Vol 83, 2, Istituto per lÒriente, 2003, págs. 425-442.
·  LÓPEZ MORTEAGUDO, G.; SAN NICOLÁS PEDRAZ, M.P. “Astarté-Europa en la península ibérica”, Complutum Extra, 6 (I), 1996, págs. 451-470.
·  MONEO, T. “Religio Ibérica – Santuarios, ritos y divinidades (Ss VIII-I  A.C.)”, Bibliotheca Archaeologica Hispana, 20 Madrid, Real Academia de la Historia, 2003.




REFERENCIAS EN INTERNET:





(Todas las referencias en Internet corresponden a fechas entre agosto y octubre de 2008, y han sido traducidas al castellano desde el original inglés o francés por el autor de esta comunicación)

v







[2] http://www.aciprensa.com/Semanasanta/judia.htm
[3] http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=26185

























______________________________________________

               


[1] http://www.ttec.com/maimon/hist.htm
[2] http://dafina.net/forums/read.php?52,207445,224547#msg-224547














0llegaron los caballeros cristianos en la Edad Media se llamaba Maimona, y por qué respetaron ese nombre, y por qué, finalmente, le incorporaron un sobrenombre tan lleno de sentido como es el de Los Santos. 



[1] www.indexmundi.com/zp/mo/9600.htm
[2] http://www.muslimphilosophy.com/ip/rep/J014.htm



[1] www.daraint.org
[2] www.ikuska.com/Africa/Etnologia/Pueblos/Bereber/
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Marabout

3 comentarios:

  1. Los Maimon de Cordoba eran los porteros del Alcazar, segun Rafael Castejon. Aun subsisten en la toponima un Castillo y una Huerta de Maimon

    ResponderEliminar